Nuestro trabajo se basa en un recorrido estructurado y flexible, adaptado a cada persona.
Comenzamos con una evaluación para contextualizar y comprender los motivos que te traen a terapia, así como explorar tus patrones aprendidos, autoconcepto, creencias sobre ti mismo y la manera en que gestionas tus emociones. A partir de esta evaluación, definimos juntos los objetivos a trabajar. Durante el proceso, combinamos momentos de regulación emocional, psicoeducación y abordaje de experiencias difíciles desde la perspectiva EMDR.
Tú marcas el ritmo: avanzamos, retrocedemos o profundizamos según tus necesidades. Cada paso se adapta a ti, asegurando un acompañamiento cercano, personalizado y respetuoso, donde eres parte activa y protagonista de tu propio proceso.